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especialidades

Además de sus recursos humanos, para Casa Montaña la materia prima es esencial.

Las anchoas, compradas y stockadas en campaña, proceden de Santoña. Disponemos de una persona experta exclusivamente para desespinarlas y convertirlas en filetes. El resultado es su sabor y textura equilibrados que se reparten perfectamente en la boca.

Los michirones (habas cocinadas), son un clásico en la historia de Casa Montaña.

Nuestras patatas, de secano, de una única cosecha, se recogen hacia "El Pilar" en los Montes Universales, exactamente en el pueblo de Guadalaviar. Son sabrosas y mantienen la textura, con ellas elaboramos patatas bravas, croquetas de bacalao y ajo arriero, este ultimo, elaborado al sistema tradicional de Requena.

A las croquetas de bacalao, también se le añaden generosamente piñones, según la receta tradicional del Canyamelar (Cabañal), plato muy solicitado en Cuaresma, al igual que la titaina, otra receta típica del Cabañal que se elabora con atún o tonyina, tomate, pimientos y piñones.

Nuestro carácter mediterráneo esta reforzado por la clóchina valenciana. Además de la propia selección de nuestro proveedor, al elaborarlas, nuestro jefe de cocina desestima la que no mantiene el calibre que Casa Montaña exige.

Las sardinas a la plancha y los boquerones fritos proceden de las barcas de Castellón, y el calamar plancha es de playa.

Todas las conservas (mejillones, berberechos, navajas y almejas) son de las Rías Gallegas, y con un calibre difícil de encontrar.

Los ibéricos, la cecina de León y el Jamón 100% bellota redondean nuestra oferta de platos fríos.

El solomillo de buey trinchado con ajos tiernos, completa la pluralidad de nuestra carta.

En los postres, además de un buen queso curado de Zamora, muy galardonado, nos enorgullecemos de ofrecer queso de la Sierra de Espadán, un queso de fermentación externa y cuajo natural, elaborado en la citada sierra.

Para los dulces, recomendamos un tocino de cielo con mermelada de tomate, sin mas tecnología que el propio juego de muñeca.

Casa Montaña mantiene también como carácter diferencial una extensa carta de vinos, conservados a temperatura y humedad constante, con más de mil referencias de todo el mundo, dedicándole un peso especial a los vinos valencianos. Todos ellos se pueden degustar, semana a semana por copas.

Los espirituosos y vinos dulces naturales son una sugerente oferta.

Hasta un total de 20.000 botellas constituyen nuestra bodega.